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Uso seguro del cuchillo de pesca en el muelle

En un muelle, un cuchillo puede resolver situaciones habituales: cortar sedal, liberar un anzuelo, separar una cuerda enredada o preparar una captura permitida. Sin embargo, el agua, las superficies mojadas, el espacio reducido y el movimiento de otras personas convierten una herramienta útil en un riesgo si se maneja sin método.

La seguridad empieza antes de lanzar el aparejo. Elegir un cuchillo náutico adecuado, transportarlo en una funda firme y saber dónde están las manos de los compañeros evita accidentes que suelen producirse durante acciones rápidas y aparentemente sencillas. La hoja debe servir al pescador, nunca convertirse en un objeto suelto sobre la pasarela.

También conviene recordar que el cuchillo no sustituye a unas pinzas, un cortaúñas para líneas o una herramienta específica para anzuelos. Llevar el equipo apropiado reduce la necesidad de improvisar y permite reservar la hoja para las tareas que realmente requieren su filo.

Elegir Una Herramienta Adecuada

Para pescar desde tierra o desde una embarcación amarrada, suele ser preferible un cuchillo de pesca compacto, resistente a la corrosión y con buen agarre. Las hojas de acero inoxidable o de materiales preparados para ambientes marinos soportan mejor la sal y la humedad, aunque ninguna queda libre de mantenimiento. Un mango texturizado ayuda a conservar el control con las manos mojadas.

El tamaño debe ser manejable. Una hoja excesivamente larga dificulta trabajar junto a una barandilla, una caja de pesca o una persona cercana. Para cortar sedal y pequeños cabos, una hoja mediana suele resultar suficiente. Si se utiliza un modelo plegable, el bloqueo debe funcionar con precisión y no presentar holguras.

La funda es tan importante como el cuchillo. Debe cubrir completamente el filo, sujetarse al cinturón o a un punto estable del equipo y permitir extraer la herramienta sin tirones. Las fundas con drenaje evitan que el agua quede atrapada alrededor de la hoja, algo especialmente útil después de pescar en el mar.

Preparar El Entorno Antes De Cortar

Antes de abrir la hoja, hay que comprobar que los pies están firmes y que no existen charcos de aceite, algas, hielo o restos de carnada en la zona de apoyo. En un muelle estrecho, conviene colocarse de lado respecto al borde, dejando suficiente espacio para mover el brazo sin golpear a otra persona ni perder el equilibrio.

El sedal o la cuerda debe mantenerse separado del cuerpo. Nunca se debe cortar mientras la línea está tensada contra una mano, una pierna o el torso, porque al liberarse puede retroceder con fuerza. Es preferible aflojarla, sujetar el tramo que se va a retirar y mantener los dedos lejos de la trayectoria de la hoja.

También hay que avisar de forma clara antes de extraer el cuchillo. Un simple aviso permite que quien está al lado se aparte y evita que alguien pase por detrás durante el corte. Si el muelle está muy concurrido, es más prudente guardar el aparejo y buscar una zona despejada.

Técnica De Corte Y Posición De Las Manos

La hoja siempre debe desplazarse alejándose del cuerpo y de la mano que sujeta el material. El pulgar debe quedar detrás del lomo, cuando el diseño lo permita, y los dedos nunca deben rodear el punto de corte. Para cortar un sedal grueso, es más seguro realizar varios movimientos cortos y controlados que aplicar un tirón brusco.

No se debe usar el muslo, la rodilla ni el borde de la barandilla como apoyo para cortar. Tampoco conviene clavar el cuchillo en madera, cajas o superficies del muelle para dejarlo “a mano”. Si la herramienta cae, no hay que intentar atraparla en el aire: lo correcto es apartar los pies y recogerla solo cuando esté inmóvil y sea seguro hacerlo.

Al entregar el cuchillo a otra persona, la hoja debe estar cerrada o protegida dentro de su funda. Si el modelo es fijo, se ofrece por el mango, con el filo orientado hacia abajo y la punta alejada del receptor. Nunca se pasa de mano en mano con la hoja descubierta.

Liberar Anzuelos Y Manipular Capturas

Para extraer un anzuelo, el cuchillo rara vez es la primera opción. Unos alicates de pesca, una pinza de punta larga o un desanzuelador permiten trabajar con mayor precisión y mantienen la hoja lejos de los dedos. Si el anzuelo está profundamente clavado, no se debe forzar ni cortar cerca de la piel; es preferible pedir asistencia y aplicar el procedimiento adecuado.

Cuando sea necesario cortar una línea próxima a un pez, hay que mantener la hoja lejos de las branquias, los ojos y las aletas. Algunas especies tienen espinas afiladas o dientes capaces de causar heridas incluso después de salir del agua. Usar guantes apropiados y una superficie húmeda para manipular la captura protege tanto al pescador como al animal.

La pesca responsable exige retirar del muelle los trozos de monofilamento, trenzado y nylon. Estos residuos pueden atrapar aves, peces y pequeños mamíferos. Si se corta una línea, los fragmentos deben guardarse en un recipiente cerrado y llevarse a un punto de recogida, nunca arrojarlos al agua.

Recomendaciones Para Llevarlo Con Seguridad

La limpieza posterior evita que la sal deteriore el mecanismo, la funda o los remaches. Después del enjuague, hay que secar la hoja y aplicar una ligera protección compatible con el material. Si el cuchillo tiene cierre plegable, conviene revisar que no acumule arena, escamas o restos orgánicos.

En una embarcación pequeña, la ubicación también importa. La funda debe quedar accesible, pero lejos de los pies, los cabos de amarre y los equipos de flotación. Un cordón de retención puede evitar la pérdida en el agua, aunque debe ser corto y estar dispuesto de manera que no pueda engancharse con una hélice, un anzuelo o una estructura del muelle.

Actuar Ante Un Corte O Una Caída

Si se produce un corte, hay que dejar el cuchillo en una posición segura, sentarse o apoyarse y aplicar presión directa con una gasa o tela limpia. Las heridas profundas, las que afectan a la palma o las que no dejan de sangrar requieren atención médica. En un entorno portuario, también existe riesgo de infección por agua contaminada y superficies con bacterias.

Si la persona pierde el equilibrio o cae al agua, la prioridad es avisar, lanzar un elemento de flotación y pedir ayuda. No se debe saltar impulsivamente detrás de ella, especialmente si hay corriente, embarcaciones en movimiento o cables bajo la superficie. El cuchillo debe quedar enfundado antes de intentar cualquier asistencia desde una posición estable.

La mejor costumbre consiste en tratar cada corte como una operación breve y planificada: asegurar los pies, despejar el espacio, apartar las manos, realizar el movimiento hacia fuera, guardar la hoja y recoger los residuos. Esa secuencia convierte una herramienta potencialmente peligrosa en un recurso controlado. En la práctica, llevarlo enfundado, cortar lejos del cuerpo y mantener al alcance el equipo adecuado son las tres reglas que más protegen en cualquier muelle.